jueves, 16 de noviembre de 2017

J.V.

Tenía la mirada fija en el techo. Tenía resaca. Tenía sueño. Tenía hambre. 

Desperté en una pequeña habitación, arropada por un manto blanco, el olor de aquel lugar me era familiar, no sé si era por el café recién pasado o esa colonia... la misma colonia que le regale a Guillermo el día de su cumpleaños. 

-¿Dónde estoy?- me pregunté, aún sabiendo la respuesta. 

Hice un poco de ruido para despertar a alguien, no sabía si estaba sola o si había alguien más en ese lugar. Me quedé contemplando la vista que tenía desde la pequeña habitación en donde me encontraba. No sé porqué, pero me sentía en casa, estaba cómoda, relajada. Esperé que se me pasara el dolor de cabeza, me puse los zapatos y decidí salir de la habitación. El departamento era enorme, era un dúplex, me enamoré por completo de la terraza. 

Al parecer no había nadie. Recorrí cada una de las habitaciones. Era un departamento de soltero  -demasiado limpio para ser de un hombre- critique algo sorprendida -¿Será gay?- un pensamiento algo absurdo pasó por mi mente. Mi estomago empezó a rugir pero no era uno rugido normal, parecía que tenía un animal salvaje dentro; seguí el olor del café recién pasado, llegué a la cocina, sobre la mesada había: pan francés con trozos de jamón, jugo de naranja, leche, frutas y una nota.

-¡Oh no! Aquí vamos con las benditas notitas- dije algo aburrida.

"Espero que te guste el desayuno, no sé bien que comes así que te deje de todo, espero verte al volver o siquiera déjame tu número. Un beso. J.V"

- Uhmmm... el hombre misterioso solo puso sus iniciales- pensé haciendo un pequeño puchero de desaprobación.

Solo me tome el café, le dibuje una carita feliz en la nota que dejo y escribí E.V., mis iniciales.

Mi teléfono estaba completamente muerto, al menos sabía que seguía en Miraflores. Tomé el primer taxi que encontré. Ya en casa, o bueno en lo que pretendía que sería mi nuevo hogar, me desnudé por completo, me di un largo baño, prendí el reproductor a todo volumen, dejé caer la toalla, preparé mas café y me senté en medio de la sala, si, en el sofá de cuero negro.

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